Desde el primer momento, la opinión pública internacional condenó los criminales atentados terroristas realizados en varias instalaciones turísticas de la capital cubana y la trágica muerte de Fabio Di Celmo. En los principales órganos de prensa del mundo, las noticias sobre estos hechos vandálicos y la muerte del joven italiano ocuparon importantes espacios.
Aunque, en muchos casos, la información manipulada y tergiversada, mezclando verdades con mentiras y potenciando dudas y amenazas, trataba de ocultar la dramática realidad y de distorsionar los hechos. Muestras de ello son estas informaciones de un periódico norteamericano, El Nuevo Herald, publicadas pocos días después de la muerte de Fabio Di Celmo.
En el artículo titulado "Estalla una bomba en La Bodeguita del Medio", que vio la luz el 6 de septiembre de 1997, a dos días del trágico suceso, uno de sus redactores expresaba:
Mientras las desconcertadas autoridades cubanas se esfuerzan más por culpar a EE.UU. y a los exiliados cubanos para justificar su ineficiencia en evitar las explosiones y encontrar a los culpables, las circunstancias y las condiciones en que se han producido las explosiones en medio de extremas medidas de seguridad, confirman la hipótesis de que no puede situarse la autoría en gente de fuera, sino de dentro, posiblemente ex-militares desafectos al régimen. Llama poderosamente la atención de los analistas de estos hechos, que los tres artefactos fueron puestos en los vestíbulos de los respectivos hoteles, que se suponen espacios concurridos.
El Ministerio del Interior trata de desvirtuar que se le está yendo la cosa de las manos. Y declaró en nota de prensa emitida antes de que se produjera la cuarta en "La Bodeguita del Medio", que las tres explosiones ocurridas en los tres hoteles de Miramar "se insertan en las actividades terroristas organizadas, suministradas y desarrolladas desde EE.UU.".
El hecho de que Fabio Di Celmo estuviera radicado en Montreal, Canadá, desde 1976, hizo que, finalmente, las explosiones de bombas en Cuba acapararan la atención de la prensa canadiense. Desde horas tempranas de este viernes, las cadenas nacionales de televisión de Canadá - RDI, TVA, CTV y CBC - dieron la noticia de la explosión de 3 bombas en La Habana y de la muerte de un montrealés. Sin embargo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá, indicó en una nota oficial que no hay canadienses en los tres hoteles donde estallaron las bombas.
La muerte de Di Celmo y el hecho de que sean ya 11 los artefactos colocados en lugares turísticos, son ya de por sí golpes a la industria turística de Cuba, por la repercusión que puedan tener en países que, como Canadá, aportan un mayor volumen turístico a la Isla. Los periódicos "Le Devoir", "Le Gazette", "Le Journal de Montreal", "La Presse" y "The Glove & Mail", dedicaron amplios titulares de primera página a la "muerte de un canadiense en la Isla".
La periodista Marie Claude Girard entrevistó para "La Presse" al hermano de Fabio Di Celmo, Livio, quien declaró estar "consternado, enojado, mi hermano ama a Cuba y la visitaba frecuentemente. Esos son los perros de la CIA, sin duda, los que han hecho explotar esas bombas". Livio dijo a Girard que partiría a Cuba esta noche para reunirse en La Habana con su padre de 70 años, para identificar al cadáver de Fabio.
Según los familiares de Fabio, este se encontraba en Cuba en viaje de negocios, en representación de una firma de importación y exportación de la que era representante, que se encuentra registrada en la República Checa, y de la que esperaba radicar una sucursal en La Habana.
Por otra parte, las agencias de viajes que acaban de comenzar la temporada Otoño-Invierno en Canadá, no han hecho comentarios de poner a Cuba como destino peligroso, pero, de no hacerlo, podrían ser denunciadas por enviar turistas a destinos turísticos blancos de grupos opositores a la dictadura, sin previo aviso. La caída del turismo canadiense a Cuba, sería un golpe mortal a la economía castrista.
Tres días más tarde, el 9 de septiembre de 1997, El Nuevo Herald incluía un despacho de la española EFE bajo el título de "Nadie detenido agencia por los atentados", se expresaba textualmente:
LA HABANA (EFE)- Las autoridades cubanas continúan las investigaciones para intentar dar con los responsables de los atentados contra instalaciones turísticas, que provocaron la semana pasada la muerte a un empresario italiano y daños materiales de consideración en tres hoteles y un restaurante.
Hasta ahora no se ha informado sobre la detención de ninguna persona, si bien vecinos de La Bodeguita del Medio - famoso restaurante donde estalló la última bomba el pasado jueves- dijeron que, poco después de la explosión, había sido detenido un ciudadano, que, según una versión, era colombiano, según otras, era centroamericano.
Esta campaña de atentados, concebidos más para sembrar el terror y ahuyentar el turismo que para matar, se inició el pasado mes de abril con una bomba que destrozó, de madrugada, la discoteca del hotel Meliá-Cohíba, sin provocar víctimas porque en esos momentos estaba cerrada.
Según expertos, todos los artefactos explosivos, con excepción del primero, eran de escasa potencia, pero el empresario italiano que falleció, Fabio Di Celmo, fue alcanzado por la esquirla de un cenicero -donde al parecer estaba el paquete- que le traspasó la yugular.