Autora: Seida Alfonso Álvarez
Giustino Di Celmo:
¿Quién dice que tu Fabio está muerto?
¿Quién dice que manos mercenarias cegaron su alegría?
Acaso usted no siente su calor diariamente.
Acaso usted no oye su voz constantemente.
Acaso usted no ríe y llora junto a él.
Acaso usted no sigue la obra que inició.
Acaso usted no quiere al pueblo que ayudó.
¡No, Giustino, no, tu Fabio no está muerto!
Mueren los canallas de manos asesinas.
Mueren los cobardes que corroen y pudren.
Perduran los que siembran, aman y sienten,
los que no se doblegan, ni ignoran la bondad.
Por eso no aceptamos que tu Fabio esté muerto,
él vive en tu presencia y en la Cuba que amó.