En la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, el día 22 de julio de 1998, Danza Contemporánea de Cuba estrenó el ballet FABIO de la bailarina y coreógrafa Lídice Núñez.
En todas las presentaciones de FABIO, el público acogió calurosamente la obra, impresionado por la calidad del espectáculo, las imágenes cargadas de símbolos y la armonía lograda entre la danza, la música y la escenografía.
La crítica especializada no escatimó en elogios para Lídice Núñez, que logró el milagro de esta creación conjugando ideas expresadas en una danza donde el sentido de nostalgia, de conmoción y de lirismo está presente en cada uno de sus gestos.
También los críticos destacaron la calidad de los bailarines y su energía física, llevada al límite en una danza atlética que desprende agresividad, ternura, sensualidad y hasta la ingenuidad de los juegos infantiles. Encomiaron el modo especial en que la música de Juan Antonio Leyva y Magda Rosa Galbán se convirtió en matriz sustanciosa para poetizar con el gesto.